sábado, 14 de septiembre de 2019

Celebramos el 55 aniversario del Museo de Artes Decorativas de La Habana (1)

Y lo hacemos mostrando algunas de sus piezas art decó en exhibición, esculturas y objetos de cristal.
We celebrate the 55th aniversary of Havana Decorative Arts Museum by showing some of their displayed art déco statuettes and glass pieces.



A la izquierda, figura de vestal, Pierre Le Faguays, Francia, siglo XX. Bronce y mármol.
En el centro, Dama con abanico. A la derecha, El baño.
Left, figurine of a vestal virgin by Pierre Le Faguays (France, 20th century). Center, Lady with a fan. Right, The bath.


Dama con abanico, Alexander Kelety. Francia, siglo XX. Bronce patinado, marfil y mármol.
Lady with a fan by Alexander Kelety. France, 20th century. Bronze, ivory and marble.


El baño, R. Abel-Philippe. Francia, siglo XX. Bronce y mármol.
The bath by R. Abel-Philippe. 20th century, France. Bronze and marble.


Vasos, René Lalique. Francia, siglo XX. Cristal.
Glass vases, René Lalique. France, 20th century.


Vaso con asas, René Lalique. Francia, siglo XX. Cristal.
Glass vase with handles by René Lalique. 20th century, France.


Vaso y estuche de cristal. René Lalique (Francia, silgo XX)
Glass vase and box by René Lalique (20th century, France)



Vaso con bacantes. René Lalique (Francia, siglo XX). Cristal.
Glass vase with bacchante by René Lalique (20th century, France)


Vaso de vidrio y plato de cristal y plata. René Lalique (Francia, siglo XX)
Glass vase and glass and silver plate by René Lalique (20th century, France)


Izda: Vaso de cristal D'Argental (Francia, siglo XX). Dcha: Vaso de cristal por Frederick Calder (Estados Unidos, siglo XX)
Left: Glass vase by D'Argental (20th century, France). Right: Glass vase by Frederick Calder (USA, 20th century)


Vasos de cristal. Val Saint Lambert, Bélgica, siglo XX.
Glass vases by Val Saint Lambert (20th century, Belgium)


Vaso de vidrio y plato por Marius Ernest Sabino. Francia, siglo XX.
Glass vase and plate by Marius Ernest Sabino. 20th century, France.

domingo, 16 de junio de 2019

Building on 4th and 11th Streets - Edificio de apartamentos en 4 y 11


































Arquitectos: Albarrán y Bibal, 1937.
Nos 210, 212 y 214 de calle 4.
No 852 de calle 11.

El edificio incluía garaje con una capacidad para 18 automóviles, además de los tres pisos superiores destinados a viviendas. En el sótano se dispuso un apartamento para el encargado de la limpieza y mantenimiento.
Las viviendas poseían similar distribución interior, siendo las de la planta baja las de mayor confort al gozar de porche y jardín frente a las respectivas calles, siguiendo las regulaciones urbanísticas del Vedado. En total fueron proyectados 24 apartamentos con entre dos y tres habitaciones, sala, comedor, cocina y baño, más una pequeña vivienda para el servicio.
Las fachadas se recubrieron con placas grises de betún integral, decoradas tanto con motivos geométricos como naturalistas -estos últimos se aprecian en los jarrones y en los paneles superiores-. Destacan asimismo los diseños geométricos de rejas y ventanas.
El perfil almenado es el rasgo más característico del edificio que, en la actualidad, oculto en partes por la vegetación, luce una imagen romántica y salvaje, como de extraño castillo de terror gótico ambientado en el Caribe.

(Eng.) 

Architects: Albarrán and Bibal.
Construction date: 1937.

The building originally comprised a garage with a capacity for 18 automobiles and three stories for apartments, including a mini-apartment in the basement for the janitor. All the 24 apartments shared the same distribution: two or three bedrooms, a living room, a dining room, a kitchen and a bathroom, plus an additional space for the domestic staff.
The ground-floor apartments facing 11th and 4th Streets came with a perk: the porch and garden at the front, abiding by urban regulations in Vedado. 
The exterior walls were covered with slabs of gray bitumen ornated with geometric patterns and naturalistic motifs as those shown on the upper panels. The geometric designs in the windows and ironwork are also remarkable.
The most outstanding feature in the building, however, is the staggered parapet at the top, making it look today, partially hidden by vegetation, like some sort of a bizarre and creepy castle in a Caribbean set.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Rita Longa: la escultura cubana tiene nombre de mujer


A comienzos de este año 2018 se celebró en el Centro Cultural Mira de Pozuelo de Alarcón, a las afueras de Madrid, una exposición dedicada a la mujer en la escultura cubana. Lo que inevitablemente lleva a hablar de LA mujer en la escultura cubana, y esa mujer tiene un nombre: Rita Longa, presente en la exposición, por supuesto, porque una figura como ella no podía faltar.
Hay otras escultoras cubanas, como Jilma Madera, pero Rita es una figura capital.
Nada menos que la cumbre de la escultura cubana en el siglo XX.



Rita celebró su primera exposición en 1932, en los salones del Lyceum de La Habana. De ese mismo año es la Diana cazadora que se exhibía en la exposición (imagen inferior).


Es evidente en ella la influencia del art decó, determinante en sus primeros años.
Rita eligió un tema muy querido al estilo de entreguerras: el de Diana Cazadora, uno de los mitos grecolatinos más revisitados entonces. Otro fue el dios Mercurio, que simbolizaba el progreso y el comercio.
Rita también recurrió a él para decorar el vestíbulo de Banco Continental en La Habana Vieja, en la esquina de Amargura y Mercaderes.
Lo realizó en bronce, en 1952, y lo llamó, como no podía ser de otra manera, Progreso (abajo).


Creadora incesante, Rita cuenta con una obra vasta y muy apreciada entre sus compatriotas. Fue una artista popular, en el sentido más genuino del término.
En 1995 hizo historia al ser la primera mujer que ganaba en Cuba el Premio Nacional de Artes Plásticas. Fue asimismo admitida en la Academia de BB AA de San Fernando de Madrid, entre los muchos reconocimientos que tuvo en su larga vida, tanto dentro de su país como internacionalmente.

Vanguardista y transgresora, Rita siempre encontraba soluciones atrevidas y expresiones nuevas. Sus figuras religiosas exhiben sin recato una voluptuosidad muy tropical. Hasta hacerla quizá demasiado carnales.
Su imagen de Santa Rita de Casia, aunque de factura humilde (yeso con pátina), resultó sensual hasta el punto de considerarse inapropiada para un templo religioso, aunque la crítica la alabó como una obra conceptualmente revolucionaria.

Santa Rita de Casia (yeso patinado imitando bronce, 1943). En la iglesia del mismo nombre en el distrito de Miramar en La Habana, en 5ª Avda. y 26.


Otra imagen suya tremendamente popular es la Virgen del Camino, de 1948: llegó a reunir a sus pies cien mil pesos diarios: la gente le arrojaba monedas. Ante tanta generosidad espontánea, se abrió una cuenta bancaria para depositar allí el dinero y destinarlo a beneficencia. La propia Rita se encargó de
que el Tribunal de Ritos de Roma declarase legítima aquella devoción popular.

Rita Longa en su estudio durante los años 40

Rita Longa (a la dcha. de la escultura) junto a su equipo de trabajo mientras realizaban La Ilusión.

Desde su primer encargo (un Sagrado Corazón para una residencia privada, en 1940), se preocuparía porque sus obras estuvieran siempre en diálogo con su entorno.
En sus propias palabras, "que las formas estuvieran estrechamente ligadas al espacio donde iban a vivir."

Rita Longa, Autorretrato (1932)

Su obra se caracteriza por su elegancia sinuosa, la fluidez de sus formas y los movimientos de suaves ritmos.

Sus esculturas se reparten por toda su isla natal, adornando tanto plazas y parques como teatros, centros recreativos o fachadas de edificios, algunos de ellos emblemáticos.
Varias de sus esculturas se han convertido en iconos de cubanía.


'Figura trunca' (1937, terracota) Foto: Yuris Nórido

Algunas esculturas de Rita Longa en La Habana:


-La fuente de los mártires (1946, mármol). En el Parque de los Mártires, al inicio de Prado.


-Relieve Ciencia y Fe (1946, piedra). Ubicado en la fachada de la antigua Liga contra el Cáncer -hoy Hospital Oncológico-, le hizo merecedora de la medalla de oro de la Architectural League of New York.


-Los Atlantes, figuras también conocidas como Previsión y Cooperación (piedra de Jaimanitas, 1948). Fachada del edificio de la compañía de seguros La Tabacalera en calle Morro. 
El denominado 'friso del tabaco', decorado con hojas de esta planta, en el mismo edificio, también es suyo.


-Bailarina (1950, hormigón armado). En los Arcos de Cristal del Tropicana.


-La Ilusión (1950, bronce). En el vestíbulo del cine-teatro Payret. Para este mismo cine realizó también el conjunto escultórico de las musas, que decoraban las paredes de la sala de proyección.


-Forma, Espacio y Luz (1953, mármol). En la fachada del Museo Nacional de Bellas Artes



-Piedad, (1957, mármol). Panteón de la familia Aguilera-Pollack, en la Necrópolis de Colón.

Con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Rita Longa se vincula al proceso de transformaciones sociales y ambientales que vivía el país.
Comienza a trabajar en el Taller Guamá inspirado por Celia Sánchez, para crear objetos decorativos en centros turísticos.
De esta etapa destacan las 25 figuras de aborígenes cubanos que engalanan el Centro Turístico Guamá, conocido como la Aldea Taína.
'La leyenda de Canimao' (1995) en Matanzas y la 'Clepsidra' (1997), en el hotel Habana Libre, fueron sus últimas obras.